Peligroso perfil sicológico de un cobarde apodado Cheche

.- Después de haber hecho el ridículo con su falsa asamblea multitudinaria llevada a cabo en el zócalo para “desconocer” a la Comisión Liquidadora, hoy lanzan un ataque furibundo y rabioso para desprestigiar y sabotear las negociaciones que se están llevando a cabo con el Gobierno de la Ciudad de México.

.- Si bien se ha transformado en “un peligro para la ex Ruta 100”, se induce en medio de la hostilidad de disidentes corrompidos con los defraudadores Ricardo Barco y Gabino Camacho, quienes siguen empecinados en arruinar la vida de José Acosta Saavedra, y éste descaradamente “ni cuenta se ha dado…”

Blas A. Buendía * _______

La hostilidad a la muy usanza del ex dictador ruso Joseph Stalin —que viene empleando la contrainsurgencia que encabeza el “rebelde sinvergüenza sin causa” el Cheche, y que forma parte del histrionismo folclórico en la lucha de la ex Ruta 100—, es una muestra de un engendro irracional que confluye entre los individuos furibundos que no respetan ni las leyes, ni la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que desde 1917 fue marcada por el insigne y glorioso Constituyente como la máxima expresión de legalidad de nuestra Nación.

Lo anterior forma parte de la exposición política, jurídica y laboral de la Comisión Liquidadora del extinto Sindicato Único de Trabajadores de Autotransportes Urbanos de Pasajeros Ruta-100, en relación a la crisis que enfrentan ante las acciones degeneradas por disidentes venales y cobardes que se han transformado en “terrorista urbanos que solo gritan, pero no espantan”, sino que están muy dotados en el Imperio de la Mentira.

La ignorancia supina del C. José Acosta Saavedra —sedicente “abogado en Derecho”, que conforme a la plataforma de información y transparencia solicitada y proporcionada por la Dirección de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública—, lo desnuda “de pe a pa”, por su carencia de estudios profesionales, y mucho menos que se distinga de poseer un “impecable historial académico”, sino todo lo contrario, su “personalidad” y su desorden psicológico son espantosos e incalificables.

La SEP detalla que en sus archivos, “no se encontraron datos de José Acosta Saavedra”, en una petición marcada con fecha del 2022-03-06, que sin embargo, al Cheche no lo exime de su calificada ignorancia para seguir retando a todos los ángulos del Derecho, “ya que por dignidad”, debería hacerse una propia retrospectiva para sacudirse del yugo en que sigue atrapado por la dupla de delincuentes hermanados respondiendo a los nombres de Ricardo Barco López y Gabino Camacho Barrera.

De tal modo, esos connotados tramposos y malhechores de cuello blanco, siguen empecinados en arruinarle la vida al Cheche, sólo que debido a la ceguera que lo convierte en una “víctima inducida”, es vergonzoso que en la curva de su vida de 80 años, el Cheche todavía permita que lo manipulen como un vil y miserable anciano, un desequilibrado mental vende obreros que ancestralmente se ha corrompido por mezquinos pesos y 150 despensas al grado de perder su dignidad como supuesto “hombre”; es decir, descaradamente “ni cuenta se ha dado que lo manejan como auténtico títere…”

Para la Comisión Liquidadora, asertivamente cuestiona: ¿qué tan miserable es llevar la misma consigna de pedir justicia para los ex trabajadores de la R-100, para que el Cheche traicione y frene todo indicio de inmediatas soluciones? ¿Qué tan jodida debe estar la vida del Cheche para sosegar las oportunidades que ha luchado denodadamente la Comisión Liquidadora para rescatar las inversiones defraudadas por ladrones profesionales?

¿Qué tan desgraciado podría ser el Cheche para poder golpear a personas honorables que se conjuntan en la Comisión Liquidadora de la R-100, que su único fin es el de trasponerse, por instinto, para rechazar toda resolución y transformarse en un corrupto irracional que no perdonaría a sus víctimas hasta verlas sin vida?

El Cheche, si bien se ha transformado en “un peligro para la ex Ruta 100”, al sacar de sus más bajos instintos animales todos sus prejuicios y busca a como dé lugar destruir lo construido en la lucha por la Comisión Liquidadora, se avizora una promoción judicial en su contra.

La hostilidad, por lo tanto, le ha implicado llevar una conducta abusiva, agresiva y regresiva que viene reflejándose en una violencia emocional y hasta física disparatada, toda vez que su grupúsculo de parásitos se halla en una espiral que ha sido engañado desde hace 27 años, al servicio de los citados ladrones.

Esa necrológica hostilidad psicológica en la bipolaridad del Cheche que se niega a aceptar toda evidencia en su contra, se especifica en su negación y de absurdo rechazo social, es decir, su colérico interno ha sido definido a través de los estudios del prestigiado psicólogo estadounidense George Kelly, pionero de las teorías cognitivas de la personalidad y creador de la Teoría de los constructos personales.

El indisciplinado Cheche —un sujeto burlón que siempre ha escapado del músculo de la justicia mexicana, cuyo poder judicial ya lo anda buscando a través de la Policía de Investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, por cometer delitos gravosos, entre ellos el de Daño Moral, tipificado en el Código Penal—, su perfil siquiátrico es espeluznante.

Su demencial desplante que se desencadena en la rivalidad, ya le es familiar en emplear la violencia física, con severas y peligrosas actitudes de irritabilidad, de negativismo, de resentimiento, de recelo o de escrúpulos criminales, que lo hacen mucho más proclive a pertenecer al crimen organizado.

Calificados investigadores en materia siquiátrica, describen que sujetos como el paciente en ciernes, conservan un componente subjetivo de la discordancia como sentimientos negativos hacia otros; la conducta de los demás pueda ser interpretada como antagonista o amenazante, y puede servir como justificante de la rijosidad que se inviste hacia las conductas discrepantes de otros. Su grado de descomposición psicosocial bipolar, es objeto de un estudio meticuloso para la psicología y sociología individual, que bien merecería ser que el Cheche fuera “internado en siquiatría” para imponerle una camisa de fuerzas.

Otra de las definiciones de incompatibilidad desmesurada, que están bajo constante asedio desde lo más ruin pertenecientes a las cloacas del crimen, es que esos débiles mentales son posesionados por actitudes diabólicas, conductas provocativas y contrarias a la sociabilidad entre los seres humanos normales.

Generalmente sin motivo alguno, el Cheche se escuda en la crispación sindical para alargar una lucha de que ésta no tenga fin, permitiendo el imparable y descomunal enriquecimiento de quienes han orillado en la pobreza extrema a los 12,004 ex trabajadores, a quienes defraudaron “hasta dejarlos sin calzones”.

La mayoría de las estrategias que marcan un mal precedente son diseñadas y puestas en práctica por una trilogía de cabecillas quienes deciden, cada vez que sufren de diarrea cerebral, infructuosamente tratan de acabar con la unidad de la Comisión Liquidadora.

Empero, no han podido porque carecen de honestidad, popularidad y legalidad, las cuales están clasificadas, consignadas y reconocidas por el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, institución que en tiempo y forma, formalizó la Toma de Nota como organismo reglamentario.

Lo más grave es el artífice de las estrategias que manipulan a inconformes de la ex Ruta 100, a través de sus patanes y amos Ricardo Barco y Gabino Camacho, quienes al controlar el crimen organizado de esta central camionera desaparecida por Decreto el 8 de abril de 1995, han establecido castas de corruptos y traidores, violentando sistemáticamente los derechos humanos.

En verdad, advierte la Comisión Liquidadora, “el golpista e inepto del Cheche tiene la memoria corta y la congruencia inexistente”, pues en su carrera delictiva es más vergonzoso y aficionado que “agarre un billete proveniente de la corrupción”, que enaltecer su propia dignidad como ser humano.

Aun teniendo en sus manos un broncón porque existen demandas civiles y penales promovidas por la ex Ruta 100, urge que el Poder Judicial de la capital de la República determine y llame a cuentas a esas trilogía de bandidos —Ricardo Barco López, Gabino Camacho Barrera y José Acosta Saavedra, alias el Cheche, entre otros—, para restablecer una nueva arquitectura de seguridad y justicia en torno al conflicto de la R-100, por al agobio que le han impactado negativamente a los 12,004 ex trabajadores.

Porque —insistió el organismo camionero— si el Estado se atreviera a no actuar por omisión, con sentido anárquico, estaría induciendo a la clase trabajadora ser castigada por la pérdida del Estado de Derecho, a una imperdonable falta democrática en el ejercicio de la impartición de justicia, soslayando todas las libertades de organización, condescendiendo en el albedrío y libertinaje de grupúsculos criminales.

“Quienes desde hace 27 años vienen luchando para que se les haga justicia, desgraciadamente a los de la R-100 les renacen las enemistades y las incompatibilidades de caracteres que prevalecen arrogantemente en torno a esta lucha política, social y laboral, en lugar de que esos separatistas velen, todos unidos, en la defensa de sus patrimonios que les fueron descaradamente malversados, “deambulando por el país de manera lastimosa” intentando sobrevivir a nuestra tragedia humana.

“Ese sigue siendo el deplorable panorama que han forjado los impunes defraudadores Barco y Camacho, en tanto que los rostros agrietados y envejecidos de los emblemáticos ex choferes de la R-100, se muestran ambulantes por la Ciudad de México y su periferia, como ‘auténticos cadáveres vivientes’”, puntualizó Jorge Cuellar Valdez, líder moral de este movimiento laboral, que exactamente está a un mes de que este ocho de abril se suplan 27 años de su estrujante y violenta desaparición.

Reportero Free Lance *

Premio México de Periodismo Ricardo Flores Magón-2021

filtrodedatospoliticos@gmail.com

www.abachainforma.com.mx

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: