La miseria en Aguascalientes

Miles de familias pasaron una triste Navidad

.- Si Martín Orozco habla de ese mundo al que podríamos calificar de ¨Orozcolandia¨, es porque no ha salido a las calles para detectar la gran realidad que se está viviendo, las necesidades más elementales de la gente y las miserias.

 .-  Lugares como Los Arellano, las Ladrilleras, Ciudad Gótica, Lomas de Nueva York, Che Guevara y otros asentamientos están dejados de la mano de las autoridades que no se cansan de gastar millonadas para promocionar su imagen ignorando una tremenda y triste realidad.

Heriberto Bonilla Barrón ________________

El 2021 está comenzando y para los aguascalentenses definitivamente que no es cierto el mundo de fantasía que nos recalca todos los días el gobernador Martín Orozco Sandoval, quien prefiere derrochar millonadas en promocionar su figura, en obras suntuarias que no son tan necesarias, minimizando la triste realidad que viven miles y miles de familias, las cuales se encuentran desesperadas por los bajos salarios y muchas de ellas sin tener tan siquiera para llevarse un bocado a la boca al día.

Si Martín Orozco habla de ese mundo al que podríamos calificar de ¨Orozcolandia¨, es porque no ha salido a las calles para detectar la gran realidad que se está viviendo, las necesidades más elementales de la gente y las miserias que se encuentran en muchas de las colonias de lo que hemos dado en llamar el ¨Aguascalientes oscuro¨, ese al que el mandatario tiene en el olvido, con todo y que en la Navidad se dignó a llevar a ciertas colonias, un humilde apoyo, cuando debería de preocuparse por elevar la calidad de vida e incentivar a las empresas para que lleven hasta allí sus fábricas.

Y esto lo decimos porque FUERZA AGUASCALIENTES, con todo y que no recibimos ni un centavo de los gobiernos, nos dedicamos en Navidad a visitar algunos asentamientos hasta donde llevamos algunos regalos para muchísimos pequeñitos que viven en casitas de cartón o de lámina y que nunca habían recibido la visita del Niño Dios.

Los regalos fueron modestos y todos los adquirimos con nuestra pensión, nadie nos regaló nada ni nos pagó y lo hicimos a petición de la señora Lourdes Urzúa Macías, una gran mujer que está dedicada a llevarles ayuda y aliento, y podemos decir que fueron muchos los regalitos por lo que ver tan solo el rostro de alegría de cada uno de los niños nos cautivó tanto, que solo nos quedó darle gracias a Dios por habernos permitido llevar un poco de alegría a ese submundo que Martín Orozco no reconoce y tan es así que ni siquiera tienen escuelas y menos centros de salud, y esto ocurre en lugares como Los Arellano, las Ladrilleras, Ciudad Gótica, Lomas de Nueva York, Che Guevara y otros asentamientos que están dejados de la mano de las autoridades que no se cansan de gastar para promocionar su imagen.

Hay que destacar que la señora Lourdes, alguien verdaderamente extraordinaria y con un enorme corazón, ya está trabajando de manera intensa en conseguir obsequios para los adultos mayores en el Día de Reyes, por lo que FUERZA AGUASCALIENTES volverá a hacerse presente y ahora estamos invitando a que las gentes de buen corazón se nos unan.

Haber tenido este acercamiento nos permitió valorar lo que es verdaderamente importante, nuestras familias.

Que la magia de sonreír, de soñar, de ser siempre niño no desaparezca.

Ese fue el mejor momento para animar a los que queremos, a los que parecieran no tener esperanza y ofrecerles nuestro corazón.

La fe, la esperanza, y el amor son el mejor regalo. Se fue el terrible 2020, atrás quedan momentos de tristeza, de fracasos, pero también de grandes lecciones que nos han dejado ver que lo que el mundo está necesitando es de amor y solidaridad, algo que no tienen nuestros gobernantes y que conste, no es por criticar por criticar a Martín Orozco, es una gran verdad y aquí estamos aplicando el dicho de que al gobierno se le critica sus errores y no se está para aplaudir lo que es su obligación y que no cumple.

Dicen que tiempos pasados han sido mejores.

Quizá haya algo de verdad, pero los que estamos viviendo en el nuevo milenio, los que somos actores de la historia contemporánea, con todo y nuestros problemas hoy nos sentimos agradecidos a la vida y a Dios porque estamos haciendo historia.

Historia que el tiempo se encargará de juzgar si fue buena o peor que la de nuestros antecesores, si fue una época en donde pese a tanto problema aún está vigente la confianza y la unidad que ha distinguido a los aguascalentenses.

La unidad y la confianza en que vienen tiempos mejores.

La confianza y los valores morales que se nos ha inculcado y que aún nos permiten a los aguascalentenses seguir creyendo en que los obstáculos se superarán.

Sin embargo, no todo es promisorio.

Son muchas las situaciones lacerantes que se viven y que todos, de una manera u otra, les damos la espalda y hacemos como que no las vemos.

Aún quedan zonas de población que se encuentran marginadas, que no han visto aún los beneficios que les permitan vivir en condiciones aceptables y de igualdad que sus vecinos.

Hoy cuando estamos iniciando un año pudimos observar con tristeza la mirada perdida de niños y adultos que no encuentran demasiadas oportunidades para desarrollarse por su escasa edad, pequeños que sonrieron con esperanza cuando recibieron uno de los modestos obsequios de FUERZA AGUASCALIENTES y de otras personas de buen corazón, niños que hubieran querido que el gobernador les hubiera dado de Navidad el ofrecimiento de que va a mejorarles su nivel de vida, con escuelas, centros de salud y con verdaderas esperanzas de vida.

Vimos en algunas de las colonias ya mencionadas una gran desesperanza por la falta de espacios dentro de la industria o bien porque fueron sorprendidos por los años y la edad no siempre se perdona en la planta productiva, porque siempre hay alguien esperando esos espacios que son atesorados por largo tiempo, ya que se conoce perfectamente que una falla los puede dejar fuera de la nómina y esto a la larga se paga con inestabilidad y desintegración familiar.

Hoy, entre los propósitos de año nuevo, FUERZA AGUASCALIENTES quiere hablar de este sector de la población de Aguascalientes que vive en un submundo al que el desarrollo y el bienestar no han llegado.

Hoy aquí queremos tocar el corazón de la gente buena de Aguascalientes para que voltee los ojos hacia los más necesitados.

Hacia esos que en esta Navidad carecieron de todo, pues muchos no tuvieron ni siquiera para disfrutar de una cena decorosa y menos para recibir algún regalo, lo que se repitió durante la noche del año viejo.

Por eso hoy en que tanto se habla de solidaridad, en que el espíritu de la Navidad aún está presente, hay que sumar esfuerzos para apoyarlos, hay que pedirle al Gobierno que haga su parte porque la sociedad, estamos seguros, hará la suya.

El mundo que ellos viven no puede ni debe existir.

Todos debemos hacer algo, pero ya, para entrar en su auxilio y hacerlo entusiastamente, sin desmayos, no como un acto de lástima, sino como uno de humanismo, de amor fraternal.

Para los niños, los problemas de los adultos no son problema suyo.

Viven la edad de la inocencia en la que no existe riesgo alguno.

No miden el peligro y por igual, éstos caminan descalzos, entre suelos escabrosos, aguas negras y lodo que penetra y provoca hinchazones e infecciones en la piel.

Pero ellos son felices porque desconocen el futuro que les espera, ya que muchos caminan de la mano de amigos ocasionales, sin padres o de madres solteras que dedican todo el tiempo en la jornada de trabajo y descuidan a sus hijos para tratar de darles una atención adecuada y sin embargo, lo más que logran es darles una alimentación que poco o nada les nutre, ya que cambian la leche por el café y el refresco, la comida balanceada por una dieta rica en carbohidratos y chatarra.

Pero ése es su mundo, mismo que ignora Martín Orozco porque él está viviendo en su mundo de fantasía ¨Orozcolandia¨, en donde los regalos fueron abundantes, los bonos navideños extraordinarios y en cuyo hogar, al igual que en el de sus familiares y sus achichicles, no faltó nada, por el contrario, hasta el ¨peleador callejero¨, su jefe de prensa, se encargó de presumir en todos los Medios gastando un dinero que es del pueblo y no de su bolsillo.

Para los niños y sus familiares podría decirse que ahora hasta es sencillo desarrollarse en todas las expresiones de pobreza o de miseria.

Su edad no les permite diferencia entre los pañales de seda y la ropa raída, lo mismo les da dormir bajo el abrigo y el amparo de cuatro paredes bien decoradas, que desarrollarse en medio de una alcantarilla compartiendo su mundo entre los animales que esperan cualquier momento para atacar, porque sienten que su mundo ha sido invadido.

En el mundo de los niños no hay dolor.

Las enfermedades tienen solución a base de remedios caseros, hasta ellos no llega la medicina social, por tanto la medicina privada es un privilegio sólo para aquellos que se encuentran en mejores condiciones; asisten a la escuela con demasiada irregularidad, por tanto sus conocimientos son mínimos, lo cual resulta un absurdo en una sociedad que se presta a competir con los de primer mundo por su crecimiento industrial.

Existen condiciones.

Para los adultos y sus hijos está vedado el acceso a una vivienda digna, sus ingresos son menores a un salario mínimo, ya que ante la falta de oportunidades de empleo y la falta de conocimientos para competir con aquéllos que asisten a la escuela con regularidad, los obliga a ganarse sus ingresos realizando actividades empresariales, que si bien les permite sobrevivir, esto no es suficiente para darles una vida más sana y más tranquila a la familia.

Su mundo es otro muy distinto al llamado ¨Orozcolandia¨.

Aquí no llegan los servicios de salud, las campañas de vacunación y de atención para niños y ancianos que terminan con gran éxito, pocas veces incluyen a este segmento de la población que normalmente trata de quitarse el dolor y cualquier tipo de enfermedades con medicina casera, de muchos riesgos y de resultados poco confiables.

Todo parece arrancado de una fábula de cuento, que tiene cambios y que en el punto final, las cosas mejoran, pero no es así, en Aguascalientes existen problemas severos, con un retraso significativo, lo podemos ver en colonias de reciente creación, sin embargo, donde la imaginación se queda corta frente a la realidad es en las casuchas que existen en Los Arellano, o las ladrilleras, Lomas de Nueva York, Ciudad Gótica, Che Guevara, Dos de Octubre y muchas otras, asentamientos que deberían de llegar de vergüenza a nuestras autoridades.

Ahí en donde todavía es posible encontrar a familias que de día muestran sus rostros tristes, que realizan en forma normal sus actividades, sin embargo por la noche, se dan cuenta que es deprimente su situación, utilizando como refugio para dormir las paredes hechas de cartón y de lámina.

De esta manera se protegen de las inclemencias del frío, de los ladrones y de los drogadictos que han convertido esas zonas en su refugio predilecto; en cambio se enfrentaban a otro gran enemigo: los roedores.

Por lo tanto en este inicio del 2021 tristemente podemos decir que aún quedan familias aguardando la oportunidad de que se les ofrezca una nueva forma de vida; son familias desintegradas, sin padre, con madres de familia que hacen a la vez de todo, pero que por necesidades del hogar, tienen que dejar el hogar para buscar empleo y llevarles poco que comer y mucho de dolor.

Son horas extensas las que los niños quedan solos que en su crecimiento terminan por contaminarse de las drogas, alcoholismo, el pandillerismo, entre otras actividades perniciosas y repugnantes pero que son aceptadas con naturalidad porque sólo de esta manera se sobrevive en su mundo, para muchos, de grandes peligros y complicaciones y para ellos, simplemente porque ésa es la forma en que les enseñaron sus padres y así tienen que continuar.

Aun así, los adultos no pierden la esperanza de que la ayuda humanitaria llegue en cualquier momento y de que ésta aterrice a favor de los niños, los cuales han dejado de ser la esperanza del mañana, para convertirse en la realidad del presente, ya que si no se les ofrece la oportunidad de estudiar, perderán la de ser los profesionistas del mañana.

La asistencia social tiene que llegar a todas esas familias que aún desarrollan su vida en medio de una realidad que a muchos asusta, pero que para ellos se ha convertido en algo normal. Su alimentación consiste en lo que puedan rescatar de la ayuda que les puede ofrecer la población y la vestimenta que pueden obtener de la que ya no se usa en los hogares.

Por esto al estar iniciando el 2021 no sólo hay que llenarnos de buenos propósitos, hay que dar gracias a Dios por mantenernos con vida y salud y  hay que recordar aunque sea por un solo instante, a estos seres cuya salud se encuentra seriamente amenazada.

Hay que pedir por ellos.

Hay que dar gracias por todo.

Hay que agradecer que tenemos salud.

Hay que agradecerle al Señor que estamos con vida y que en nuestros corazones sigue existiendo la solidaridad, en especial hacia los pobres, los enfermos y minusválidos.

Finalmente queremos decir que nada nos daría más gusto que Martín Orozco y sus achichicles nos callaran la boca e hicieran algo por esas miles de familias que están en el abandono, por tantísimos niños que están creciendo sin esperanza y que están requiriendo de nuestra solidaridad, esa que le estamos demandando a la sociedad para ellos.

Por todo eso hoy más que nunca valoramos lo verdaderamente importante, nuestras familias.

Que la magia de sonreír, de soñar, de ser siempre niño no desaparezca.

Este es el mejor momento para animar a los que queremos, y ofrecerles nuestro corazón.

La fe, la esperanza, y el amor son el mejor regalo señor gobernador…. Que así sea.

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