El agua, en peligro

Un recurso que se encuentra seriamente amenazado

.-  El desarrollo de la Entidad está en riesgo si persisten los derroches y no hay un cambio total de mentalidad, además de que está urgiendo un programa hídrico que hasta el momento ni siquiera ha sido considerado por las autoridades, advierte David Nájera Moreno.

Heriberto Bonilla Barrón _______________

Los tiempos por venir tienen un pasado y se construyen en el presente, definiendo escenarios futuros posibles y esos están amenazados, afirmó el ex diputado y ex líder estatal de la CNC, David Nájera Moreno, quien dijo que el agua es un enorme problema que han dejado crecer las autoridades de los tres niveles de gobierno, por lo que si no unen esfuerzos más temprano que tarde esto se convertirá en una amenaza descomunal.

En entrevista con FUERZA AGUASCALIENTES y con Mis raíces digital, justo en el segundo día del 2021, advirtió que el mismo desarrollo de Aguascalientes está en riesgo por un sólo elemento: el agua, por lo tanto es verdaderamente urgente concretar un programa hídrico nacional, regional y estatal, señalando que tristemente el agua está escaseando tanto para el campo como para el consumo humano.

Es lamentable decirlo pero yo no veo ni en el Gobierno del Estado ni en el Municipal, menos en el Federal, la voluntad para concretar una coalición para preservar el recurso que es más indispensable para todos, el agua y si esto no se hace pronto entonces lo vamos a lamentar, no por nada, dijo, se asegura que la Tercera Guerra Mundial será por el agua.

Señaló que el preciado líquido, en torno al que surge la vida y se han creado las grandes ciudades está agotándose, extraerlo del subsuelo hoy cuesta una millonada y hay riesgos de que esté contaminada, tal y como ya se ha encontrado.

El agua es vida, sin ella todo muere y tiende a desaparecer.

La actual generación debe reflexionar y hacer lo que le corresponde, adoptando una cultura y una educación, más que ambiental, de no derrocharla y de eficientizar su uso.

Hacerlo así, será estar dejando un mejor futuro a las generaciones que vendrán, hacer lo contrario, es poner en riesgo a toda la Entidad.

El Aguascalientes de hoy, el de ayer, el que nos habla desde su fundación, es rico en tradiciones y puede decirse que surgió en torno a sus manantiales de las aguas calientes, esos que tanta fama la han dado.

Es en torno a esos manantiales que se dio el surgimiento mismo de la ciudad, manantiales que hoy también, como muchas otras cosas, están a punto de desaparecer y de quedar sólo como un recuerdo, el mismo que dio el nombre a la ciudad, dice a FUERZA AGUASCALIENTES y a Mis Raíces Digital  David Nájera Moreno.

Son manantiales muy famosos que nos hablan de que el vital líquido se tenía en abundancia, sin embargo  hoy no es así y ese gran tesoro está en peligro de perderse y se obtiene a un costo muy alto.

Hoy en que las quejas por lo alto de los recibos del agua son la constante, es bueno recordar que también en el pasado hubo serios problemas con este servicio tan vital para la población y que en el futuro inmediato se incrementarán si no se actúa con previsión.

El agua, como dice el famoso lema, es vida y hoy es un recurso que se encuentra seriamente amenazado y que si no lo cuidamos lo vamos a lamentar, advierte y agrega que no por nada se dice que dentro de 50 ó 60 años las guerras no serán por el poder ni mucho menos por el petróleo, serán por el agua.

Y como decíamos al principio, no por tener esos manantiales Aguascalientes podía disponer del agua y hacer derroche, desde siempre han existido problemas, pero también es cierto que esto permitió el surgimiento de obras hidráulicas extraordinarias como los acueductos y luego lo que sería la monumental obra de la Presa Calles.

David Nájera Moreno dice que es necesario dimensionar en toda su magnitud esta gran amenaza que enfrentamos con la escasez del agua, no hacerlo será comprometer no sólo a esta sino a las futuras generaciones.

ACUEDUCTO EL CEDAZO

Y de entrada coincide en que Aguascalientes nació al amparo del agua, señalando que en la época de los Caxcanes se asentaron en las inmediaciones del Cerro del Muerto. Nace Aguascalientes y luego sus cuatro barrios, destacando el de Triana a donde llegaba el agua de Ojocaliente a través de asequias, lo que permitió el surgimiento de las huertas.

Iniciando el Siglo XVIII la población de Aguascalientes había sufrido altibajos que arrojaban alrededor de 7,500 habitantes. Las fuentes naturales seguían siendo las mismas que en los siglos anteriores y, las obras hidráulicas resultaban inadecuadas e insuficientes para enfrentar los problemas de escasez, carencia, contaminación y apropiación que se presentaban.

Es por esto que empezaron a realizarse grandes esfuerzos para resolver esos problemas mediante la construcción de obras hidráulicas, como el bordo para almacenar agua del arroyo El Cedazo y la captación y conducción del agua de los manantiales de La Cantera, que servían para regar el 30% de las huertas de la ciudad. Se construyó también la presa de San Blas, en la Hacienda de Pabellón.

Durante ese siglo se hicieron otras obras hidráulicas de importancia como el acueducto El Cedazo, considerado como la obra más grandiosa de suministro de agua de la Villa en la época colonial.

Fue construido en 1730 por Matías de la Mota Padilla, Alcalde Mayor.

Esta monumental obra hidráulica es tal vez, a querer o no, la que más honda huella ha dejado en las generaciones aquicalidenses que la recuerdan de muy diversas maneras, de acuerdo con la realidad o los mitos y leyendas populares.

Para los más viejos, El Cedazo fue el cordón umbilical del Barrio de Triana, la excelencia del sabor de los exigentes paladares; para los más jóvenes, la cueva del bandido legendario Juan Chávez, el refugio de aventuras infantiles cuya imaginación desbordaba los canales subterráneos.

En el Siglo XIX, nos dice David Nájera Moreno, se construyeron las presas de la Hacienda de los Cuartos y del Saucillo. Las mayores transformaciones ambientales en la región, desde el Siglo XVI a los inicios del Siglo XX, se presentaron en la vegetación, gradualmente fueron disminuyendo los pastizales, los matorrales y los bosques, y los pobladores dispusieron de los recursos hídricos existentes hasta donde lo permitían las limitaciones tecnológicas de la época para la construcción de embalses o la extracción del agua.

Hoy, agrega, eso es pasado, pero no está lejano, al paso de una o dos generaciones el panorama ha cambiado terriblemente.

Todavía hace 50 años, del Balneario Ojocaliente brotaba un gran manantial, íbamos al Cerrito de la Cruz al paseo dominical, estaba la gran asequia de la Alameda e incluso la que pasaba por donde hoy es López Mateos.

Lamentablemente todo eso desapareció y eso no es otra cosa más que el crecimiento urbano, la sobreexplotación de los mantos acuíferos, la desaparición de los ríos permanentes para dar paso a los ríos.

Así pues  parte de nuestros orígenes están íntimamente ligados al agua.

Hoy vemos que todavía hay en algunas partes del Estado algunos pozos que son todavía termales, como Valladolid y La Granjita, pero son unos cuantos, ya no es como antes, hoy ese recurso está amenazado.

Y qué es lo que ha sucedido en los últimos 30 ó 40 años, se pregunta.

Bueno, primero, se contesta, un gran problema en lo que es el abastecimiento, ya que en esa época, el manto freático estaba a 30 o 40 metros de profundidad y hoy se encuentra a 150, 200 y hasta 500 ó 600 metros.

Es increíble que en la época de Rodolfo Landeros Gallegos, cuando pretendía hacer un gran programa de perforación de pozos en la zona de El Llano, causaba asombro que se utilizaran máquinas petroleras para perforar a 500 ó 600 metros.

Bueno, hoy para abastecer a diversas colonias de Aguascalientes, se están haciendo esas perforaciones simple y sencillamente porque ya no hay agua, lo que representa un costo enorme.

Esto nos preocupa sobremanera y es lamentable que el preciado líquido lo perdamos y la gente no tome conciencia.

No tenemos ríos, salvo el San Pedro, que lleva muy poca agua y está contaminado, de ahí la importancia de los esfuerzos que se están haciendo para su regeneración.

Esto debe ser un programa prioritario en el que las industrias deberán salir con urgencia del perímetro urbano y ubicarse en el corredor industrial norte, además de que todas deberán tener su planta tratadora de agua.

Luego David Nájera Moreno advierte que Aguascalientes está a punto de vivir otra situación similar a la de 1980, en que por la intensa sequía desaparecieron casi 50 mil hectáreas dedicadas a la vitivinicultura y otras 20 mil para frutales.

Hoy es seguro que habrá una nueva metamorfosis en el campo de Aguascalientes y en Calvillo ya están padeciendo sus efectos, ya que muchas huertas de guayaba están desapareciendo.

Esto nos obliga ya a cambiar los patrones de cultivo de nuestras tierras en favor de lo que marca la naturaleza y no lo que el hombre quiere,  hoy ya no hay cultivos de alto valor que justificaban los precios, hoy la escasez de agua ya no lo permite.

Antes había subsidios y eso lo permitía, hoy el agua resulta carísima y tiene empobrecido a nuestro campo, prueba de ello es lo que está ocurriendo con la ganadería para la cuenca lechera.

Nuestras tierras no tienen vocación de forrajes, que requieren una gran cantidad de agua, por lo que los costos resultan inverosímiles, prueba de ello es que ya un litro de agua cuesta igual o más caro que uno de leche.

Así pues, dice el ex líder de la CNC, es urgente dimensionar este grave problema y por ello se necesita un programa de capacitación y educación a toda la población, el agua se agota y sale muy cara, por lo que hay que cuidarla debidamente.

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